lunes, noviembre 06, 2006

Uniformados

Pese a la diversidad cultural y étnica que vivimos actualmente, es sorprendente apreciar como en esta supuesta diversidad, se repiten patrones de estandarización. Cuando iba en el autobús de camino a mi casa, miré por una de la ventanas y vi como pasaban una media docena de personas vestidas de forma idéntica, sobre todo con los mismos vaqueros, creando el efecto de estar viendo a la misma persona una y otra vez en una especie de deja-vú. Son este tipo de situaciones en las que uno se plantea si realmente vivimos en una sociedad tan individual y diversa como pensamos. Quizás de forma consciente no, pero de forma inconsciente estamos inmersos en corrientes que por mucho que nos opongamos no podemos parar, de hecho, sería ridículo salir a la calle con ropas de hace 20 años, por ejemplo, no sólo por las miradas y comentarios de la gente (que eso no tendría porque tener la menor importancia), sino porque estarías llevando algo que está contextualizado en una época pasada, por tanto, es como querer vivir estancado en un momento determinado ajeno a la realidad que te rodea, no sé si esto último ha quedado muy claro, pero bueno. Sin embargo, es curioso observar como los diseñadores y las cadenas de tiendas, se valen de viejos estereotipos para lanzar modas que supuestamente son modernas, cuando sólo es una reedición de lo pasado con una visión "nueva", y por tanto, descontextualizada.

lunes, octubre 30, 2006

A little big odissey to enjoy Muse

El fin de semana ha sido una extraordinaria y frenética visita a Madrid, el motivo era el super concierto de Muse en el Palacio de los Deportes, al cual nos fue imposible llegar antes, porque:
1_salir de Sevilla el viernes 27 de octubre sin haber reservado algo previamente era poco menos que una nueva entrega de Misión Imposible.
2_nadie en Madrid conoce la plaza de Santa Cruz que está a escasos 10 metros de la Plaza Mayor, por tanto, es mejor llevar un mapa o un gps, antes que preguntar a nadie en la calle.
3_como te toque un taxista nazi vas apañado, y más si estás que te comes el asiento por llegar al concierto.

Muse en directo es lo más parecido a una experiencia espiritual cercana al éxtasis, el líder del grupo canta y toca la guitarra&piano como si fuera de otra galaxia, y si a eso le sumas un batería tocando sobre una plataforma llena de luces y con una estrella blanca en la base, unido al hecho de la existencia de 2 pantallas gigantes para seguir los detalles del concierto, así como una pantalla detrás de los artistas donde se proyectaban imágenes y juegos de luces perfectamente sincronizados con la música, así como un gran bajista, te das cuenta que estás ante el mejor concierto que hayas visto, escuchado y disfrutado en tu puñetera vida. Jamás olvidaré a esa chica llorando de felicidad durante la canción "Starlight".

Por otra parte, Madrid me fascinó, hacía 12 años o así que no estaba allí y la verdad es que ha cambiado bastante, principalmente me quedé maravillado con el Fnac de Callao y con la "remodelada" Casa del Libro en Gran Vía. También me gustó el ambiente industrial-alternativo, del reconvertido mercado de abastos de Fuencarral, que ahora es un centro comercial de los más atípico, con toda la vestimenta, calzado y complementos que se pueda uno imaginar, desde lo más gótico a lo más indie-popero. El metro es bastante cómodo para moverse por la megaurbe. Con otra cosa que me quedo, es con el fluir de gente en las calles, estar parado durante un rato en la Gran Vía, te permitía asistir a una marea humana de los más diversa.

Cuando volví ayer a Sevilla sobre las 7 y pico, tras 6 y media de autobus de Socibus, y llegar a Plaza Nueva y ver que no había tussanes (dichosas obras)me desperté de nuevo en mi rutina diaria. Finalmente me fui a mi casa andando con la mochila a cuestas y el cuerpo hecho mistos, con la sensación de haber vivido una pequeña gran odisea.

Espero poder volver a ver a Muse en Francia o Inglaterra, desde el principio xD eso sí, si el dinero y las circunstancias lo permiten. Me quedan bastante cosas en el tintero, pero prefiero dejarlas ahí, porque realmente las palabras se quedan pequeñas o no pueden transmitir completamente las vivencias que ya forman parte de mí.

sábado, octubre 21, 2006

Bufff

No hay derecho joder, no hay derecho. Uno se apunta a algo tan extravagante como un taller de creación literaria sobre poesía, algo que a la mayoría de la gente se la suda tres kilos, pues nada tiene que aparecer por allí una pedazo de tía de estas que te quitan el hipo y que le dejan a uno anonadado. Por tanto, cualquier gañán estaría seguro de sus posibilidades pero un sabiondo miedoso como yo pues como que no, de hecho, el otro día leí en un monitor del autobúes lo siguiente:

"Los ignorantes tienen valor, los inteligentes tienen miedo"

no recuerdo de quien es la frase pero es totalmente certera, me llegó, y eso da rabia

miércoles, octubre 18, 2006

sábado, octubre 14, 2006

Zombi ¡levántate y anda!

¡Arráncate la cabeza y piensa, zombi!

Mensaje subversivo emitido por un canal pirata en Johnny Mnemonic.

miércoles, octubre 11, 2006

Más allá de la subjetividad

Cuando el malestar continuo se adueña de uno mismo es sencillo sentirse confuso y en un estado cercano a una depresión leve. A qué viene esto, pues realmente tiene un sentido, o quizás no.

Cuando por sistema en las relaciones con los demás uno es un sujeto susceptible de ser rechazado, ignorado, incomprendido; acaba por sentirse mal o al menos se pregunta qué es lo que no funciona, algo falla y de una manera tan evidente para todo el mundo salvo para el que lo sufre. Es tan tremenda la sensación de soledad que uno siente, ya que nadie parece entenderte y simplemente te rechaza por ese hecho, y son esos momentos en los que uno desearía o quitarse de en medio o quitar de en medio a aquellos que se comportan de esa manera tan mezquina y a la vez tan humana. Y es que lo primero que debería admitir cualquier ser humano, es que actuamos como tribus, como clanes, como círculos cerrados que difícilmente una vez creados son capaces de admitir a un nuevo miembro. Al principio todo es escepticismo y buenas caras, pero al final al menos en mi caso, suele suceder siempre lo mismo, vacío, malentendidos, actidudes nada loables, y en definitiva, la exclusión, el estar fuera, el no ser parte de nada ni de nadie. Estas situaciones si no se controlan bien pueden acabar muy mal, tiene uno que sacar fuerzas de donde no las hay, y autoapoyarse ya que no le queda otra.

Sin duda, el victimismo no es la actitud más adecuada para afrontar el problema, a veces dialogar con la gente y ver que pasa puede funcionar, pero esto acaba siendo un fracaso, ya que o bien te dicen la verdad y te quedas a cuadros, o bien no tienen interés en ayudarte y no te dicen que es lo que en tu persona hay "negativo" que afecta tanto y de forma tan directa a la gente. Es para volverse locos, no hay una respuesta, no hay un camino concreto que lo solucione. Finalmente uno llega al camino de la simplificación y piensa en que hay gente que sí está hecha para socializarse, para establecer relaciones de cualquier tipo, y hay gente que por X razones voluntarias o involuntarias no pueden superar la barreras que la sociedad y uno mismo se impone, llegando en muchos momentos a situaciones de punto muerto. Por tanto, uno puede ponerse metafísico y acudir a las superticiones-creencias, por ejemplo, a la reencarnación, y consolarse con el hecho de que si en esta vida no consigue objetivos concretos y es un completo marginado, volverá a este mundo para aprender y conseguir lo que este vida no ha conseguido. Pero esto se cae por si sólo, al saber, que no tenemos ni la menor idea de qué ocurre una vez de que el cuerpo deja de funcionar y por tanto "morimos". Como podrán apreciar yo no tengo ninguna respuesta, y desde mi situación intento simplemente no perder la cabeza, y seguir adelante.

viernes, septiembre 22, 2006

Homo homini lupus est

El hombre es un lobo para el hombre, este lema latino nunca ha dejado de ser tan verdadero. La Tierra como planeta y como ente vivo se ha demostrado ser mucho más inteligente y elaborado, que la mente humana. El ser humano pese a poseer la capacidad de imaginar, de reir, de crear, en definitiva, de hacer algo más allá de ese primer Big-Bang que fue el saber de su propia existencia y de la finitud de la misma, gracias (a la muerte). Pues pese a todo eso no hemos sido capaces en millones de años, de erradicar el miedo a la muerte (he ahí el hecho de que las religiones se perpetuen por los siglos de los siglos sin visos de ver su caída), tampoco hemos sido capaces de erradicar la guerra, este instrumento destructor de inocentes y culturas, que sólo sirve para beneficiar a quienes ostentan el poder político, económico y religioso, es decir, a una minoría privilegiada que se ha apoyado en cosas tan ridículas como: sangres azules (todas las monarquías existentes), en poderes venidos de Dios (cualquier teocracia), autoproclamados (como ocurrió con Napoleón o Franco) o aún peor votados por el pueblo ignorante (como ocurrió con Hilter). Por tanto, el hombre no está a salvo del hombre.

Por eso existen el Tercer Mundo y el SIDA, por eso existieron los campos de extermino nazi (Mathausen) y comunista (en Siberia para más seña), por eso cada vez más nuestra sociedad está más lobotomizada por el consumo y sus canales de difusión la radio, la televisión y ciertas partes de la Red (sino por qué la basura de la publicidad se ha convertido en el modo de supervivencia para miles de webs y blogs), por el neo-fascismo y sobre todo por la ignorancia, ese cáncer que lo inunda todo.

La gente esclavizada felizmente trabaja, consume y asume un sistema que le ha sido impuesto que le ofrece prestaciones que son mentira como los derechos y el consumo. El dinero es la prioridad para existir en el sistema capitalista neoliberal, tanto tienes tanto vales, tanto tienes tanto te permitimos hacer, es así de sencillo y así de repugnante, y el que no quiera admitirlo es porque es un esclavo feliz e ignorante, que cumple con su función de engranaje perfectamente calibrado, o bien es un señor, alguien que tiene tanto dinero que está por encima de las normas y el sistema al que se supone que pertenece. Por tanto, el capitalismo neo-liberal ha prostituido los postulados de Nietzsche en Más Allá del Bien y del Mal, y otras obras donde se propugna la superación de los valores que nos han sido impuestos principalmente por la acción de la cultura judeo-cristiana, y la creación de una nueva sociedad a través de los Superhombres aquellos que ha llevado al nihilismo a su dimensión más completa. Hoy en día, el Superhombre es el que más tiene porque es el que más poder tiene, un individuo que supere los Mil millones de dólares, es intocable, es practicamente un Dios, puede hacer y deshacer, puede tener naciones a sus pies, está por encima de gobiernos, leyes, religiones, y en definitiva todas aquellas trabas establecidas para denigrar al individuo y desposeerle de su potencial.